Los frutos secos

Frutos secosLos frutos secos son los mejores alimentos para llevar siempre a mano. Ideal para comer entre horas y tener energía para correr. Si bien tienen muchas calorias, en pequeñas dosis son el alimento perfecto para tener siempre a mano. Proveen rápidamente de energía, proteínas vegetales, fibra y vitaminas y minerales antioxidantes.

Nueces, almendras, avellanas, pistachos, pipas, etc., son perfectos para tomar entre horas como un picoteo sano o para llevar en tu bolsillo o mochila en tus entrenamientos. Está demostrado que las personas que comen frutos secos no sólo no engordan sino que hasta pueden perder kilos si siguen una dieta para adelgazar.

La clave está en tomar tan sólo un puñado por día, y elegir frutos secos con cáscara y/o crudos y sin sal agregada. Los frutos secos recargan tus pilas y te llenan para no tener hambre.

Maníes

Muy ricos en proteínas vegetales. Aportan hierro, zinc, manganeso, magnesio, vitamina E, vitamina B1 y aceites monoinsaturados. Su contenido en hidratos de carbono de asimilación lenta hace de los maníes un alimento saciante para tomar entre horas como un picoteo sano y tener energía para quemar durante el ejercicio.

Almendras

Muy energéticas, fuente de fibras y vitamina E. Contienen muchos nutrientes como el calcio y el magnesio que fortalecen los huesos y compuestos llamados fitoquímicos, que nos protegen contra las enfermedades cardiovasculares y mejoran la circulación sanguínea. Además son recomendadas para estimular los movimientos intestinales y para lograr sensación de saciedad.

Avellanas

Excelente antiinflamatorio que ayuda a prevenir y cuidar lesiones articulares, fuente de grasas sanas. Aportan fibras, vitamina E, vitamina B6, hierro, magnesio, fósforo y manganeso. También son un buen alimento para diabéticos y para enfermos nefríticos porque ayudan a disolver las arenillas.

Nueces

Las nueces contienen una excelente proporción entre los ácidos grasos omega-6 y omega-3, grasas esenciales que ayudan a bajar los niveles de colesterol malo y que deben estar en equilibrio en la alimentación. Su consumo reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, evita la formación de placas de ateroma y mantienen las membranas que recubren las neuronas en el cerebro. Son una buena fuente de fósforo, cobre y magnesio.

Semillas de calabaza

Excelente fuente de proteínas vegetales, fibra, vitamina K, hierro, magnesio, potasio, zinc y manganeso. Tiene un alto contenido en hierro y ayuda a evitar problemas de próstata.

Pistachos

son alimentos calóricos por su contenido en grasas pero también son un alimento proteico porque aportan proteína vegetal, destacable su contenido en el aminoácido arginina, que estimula la función inmunológica. Son ricos en ácido oleico y triglicéridos, que ayudan a reducir el nivel de colesterol y la tensión arterial. Su bajo nivel de grasa saturada lo convierten en el producto ideal para picar entre horas, y no contiene colesterol. Su acción antioxidante reduce el riesgo a sufrir enfermedades cardiovasculares.

Semillas de girasol

Ricas en ácidos grasos monoinsaturados combinados con proteínas vegetales. Aportan vitamina E, vitamina B1, vitamina B6, fibra, hierro, magnesio, fósforo y zinc. Se deben comer sin sal para evitar tomar demasiado sodio y en pequeñas cantidades con control. No abuses si necesitas perder peso.